Experiencia fílmica poética en La Quimera

LA INTEMPERIE SIN FIN

de Juan José Gorasurreta

JUEVES 3 DE SETIEMBRE 20:30hs

El filme ‘Experiencia Documental Nº 3 – Juan L. Ortíz’ (LA INTEMPERIE SIN FIN), constituye un trabajo de investigación sobre uno de los más grandes poetas argentinos. La preparación previa insumió cerca de 6 meses y la filmación demandó más de 70 horas de labor. Realizado en la casa del poeta y en sus alrededores, en la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos, el filme rescata imágenes cotidianas de su realidad en la cual Juanele, dio forma a sus poemas. De ninguna manera, este mediometraje quiere ser una ilustración de sus poesías, sino el registro visual y sonoro de su vida, al momento de cumplir 81 años.

Se filmó en el sistema de 8 mm., con película Orwo 500 ASA, b y n. En 1988, a 10 años de su muerte, producida el 2 de septiembre de 1978, se filmó a su esposa Gerarda Irazusta que constituye el agregado color del comienzo del filme.

El montaje original llevó 3 meses de trabajo y la banda sonora se elaboró a través de una rigurosa selección de poemas que son leídos por el mismo Juanele y su esposa Gerarda.

En el 2003, se hizo en la ciudad de Córdoba, una restauración visual y sonora con las nuevas tecnologías digitales y en 2008, se restauró imagen en su totalidad y es la copia que se exhibe en la actualidad.

LA ORILLA QUE SE ABISMA

de Gustavo Fontán

20:50 HS

Muchas veces a lo largo de mi vida me hice una pregunta: “Qué se puede conocer del otro?”

Volví a formulármela pensando en el poeta entrerriano Juan L. Ortiz. Siempre tuve la sensación de que la acumulación de datos da un conocimiento precario sobre el otro… A esa pregunta general siguió una particular: ¿será posible mirar el paisaje de Entre Ríos partiendo de algunos principios estéticos del poeta, de modo que la película sea testigo de este diálogo con Ortiz? Así comenzó el viaje: un acercamiento cinematográfico a su poética.

El principio estético lo encontramos en sus propias palabras. En un reportaje habla sobre Puerto Ruiz, su lugar de nacimiento: ‘Al amanecer, cuando el sol estaba rasante, iluminaba parte de la vaca y parte de mi madre agachada ordeñando. A mí me impresionaba mucho porque se levantaba en ese tambo mucho vapor. Entonces todo se irisaba, se hacía un mundo de color muy tenue, hermoso: las vacas parecían una niebla’. Y tiempo después, en otro reportaje, afirma: ‘Se trata de cierto sentido brumoso que disuelve el contorno de las cosas para hacer sentir la unidad viviente.’

Juan L. Ortiz tenía una convicción: ‘El arte no da cuenta del mundo para hacerlo comprensible, sino para devolverle su sagrado misterio’. Con Luis Cámara (Fotografía), Abel Tortorelli (Sonido), Mario Bocchicchio y Gustavo Schiaffino (Montaje), Juan Gracilazo (Asist. de Dirección), la hicimos propia.

En el comienzo del cuaderno de la película anoté estas citas sobre la poesía de Juanele que fueron para nosotros importantes a la hora de pensar La orilla que se abisma:

“Para Juan L. el paisaje es enigma y belleza”.
Juan José Saer

“Todos sus poemas son una visión; un cuadro organizado a través de la óptica de lo visual, de la mirada, y al mismo tiempo, una conducta espiritual de esa visión”.
Alfredo Veiravé

“Preguntar y preguntarse. Traspasar lo oscuro y ver en qué consiste el misterio, llegar hasta la despersonalización si fuese necesario para poder así informar de sus hallazgos”.
Ketty Alejandrina Lis

“Cuando canta el río no es sólo el río, aunque el río se despliegue con toda su ilimitada amplitud, con sus peces y sus pájaros, sus animales costeros y sus islas, su luz y sus hombres, sino que todo está sostenido y sobrellevado por cierta efusión trascendente en la que el poeta es el río y no alguien extraño que le canta”.
Oscar del Barco

“La poesía de Juan L. Ortiz, lejos de configurarse como un decir asertivo que pretendiera afirmar una cierta verdad acerca de las cosas del mundo, se configura como un decir interrogante, como una poesía del preguntarse que encuentra sus fuerzas y su potencia no en la capacidad de constatar el acontecer de las cosas sino en la capacidad de interpretarlas”.
Roberto Retamoso

Nos vemos muy pronto…

Gustavo Fontán (de su blog)

Experiencia fílmica poética en La Quimera

ULTIMO PLATO EN CUESTION /// Ich Bin Enric Marco en La Quimera…

Jueves 26 de agosto 20:30 hs

Ich Bin Enric Marco

de Santiago Fillol y Lucas Vermal
España · 2009 · 86 min

YO SOY ENRIC MARCO de Santiago Fillol y Lucas Vermal

En 1973, Orson Welles realizó F for Fake (F de falso) -uno de sus filmes mas importantes-, sobre los falsificadores de cuadros. Elmyr d’Hory, pintor americano de poca monta que saltó escandalosamente a la fama por ser el mayor  falsificador de obras de arte conocido hasta entonces. D’Hory falsificaba cuadros de Modigliani, Matisse o Picasso, y era reclamado por la justicia de varios países. Algunos años después, en 1978, Enric Marco comenzó a contar historias que lo relacionaban con su ‘experiencia personal’ en cárceles y campos de concentración alemanes durante la Segunda  Guerra. Conocido como el ‘deportado número 6448’, escribe su propia biografía en Memorias del infierno donde, detalladamente, cuenta su ‘experiencia’ desde 1941 hasta el fin de la guerra en 1945. Ocupó cargos públicos  importantes como sindicalista, antifranquista y antifascista hasta que en 2005, el historiador español Benito Bermejo, descubre que en los campos de exterminio nazi de Mauthausen y Flosseenberg, nunca estuvo su nombre entre alrededor de 7000 compatriotas que realmente pasaron por estos y otros campos.

El filme de los argentinos Fillol (cordobés) y Vermal, después de un prólogo donde ubica al espectador en el terreno de la realidad histórica donde es descubierto el ‘espantoso y genial’ impostor, al decir de Mario Vargas Llosa, realizan un viaje juntos para conocer los lugares concretos y reales donde estuvo Marco, una vez que en 1941, viajó en uno de los trenes con trabajadores enviados por Franco a Hitler. Deconstruir la historia hasta desgajarla y conocer lo que realmente pasó, es el motivo de esta película que ente ficción y documental, logra un equilibrio pocas veces visto en nuestro cine.

La cámara oficia como un entomólogo y su escalpelo, al servicio de la verdad: saber realmente qué pasó, cuanto de verdad y mentira hay en la naturaleza del ser humano. Serena, persistente, sin contraplanos, siguiendo paso a paso el andar de Enric Marco en un demistificador road movie, parece que el cine encontrara por primera vez su valor testimonial en el retrato de un embaucador que durante años, engañó a toda una sociedad: el sobreviviente que nunca fue. Y si la pintura puede falsificarse, porqué no la historia personal propia ante una sociedad tan crédula a la facilidad de palabras, a una interacción entre la literatura y el discurso?

Aunque reconoce que mintió, no se arrepiente. “Todo lo que cuento lo he vivido, pero en otro sitio; sólo cambié el lugar, para dar a conocer mejor el dolor de las víctimas”. “Nadie tiene derecho a decir que el dolor en una cárcel de la Gestapo no es igual que el dolor en un campo de concentración”. “Cambié el escenario, pero yo también soy un superviviente. ¿Cómo se atreve alguien a decirme que yo no era de los suyos sólo porque no estuve en un campo de concentración?”. Sobre el final del viaje, Enric Marco afirma sin temor ‘que me juzgue quien pueda’.

Santiago Fillol cuenta en un reportaje que ‘de día nos mirábamos con recelo y por las noches nos dábamos una tregua: nosotros trazábamos planes; él intentaba dar testimonio de un pasado que, a su juicio, si no era equivalente
al falso pasado, al menos debía ser ‘citable’, constar en actas. Nosotros queríamos ver y registrar para ver, cómo él se debatía consigo mismo para intentar que ese otro pasado (menos reluciente), alcanzase o no a ser citable.
De día nos mirábamos con recelo y con paciencia. De noche hacíamos una tregua: nosotros lo necesitábamos para hacer una película, él para documentar su pasado desconocido’

El ‘profesional del relato del horror’ hace que la esencia de su testimonio viva allí: ‘antes aquí se mataba gente, ahora los turistas hacen foto’, decía Resnais en Noche y niebla. El cine y su lenguaje amplio y diverso, es aquí el registro
implacable sobre Enric Marco como uno de los ejecutores de la puesta en escena.

Juan José Gorasurreta

ULTIMO PLATO EN CUESTION /// Ich Bin Enric Marco en La Quimera…

Estreno en Cordoba “Querida Mara, cartas de un viaje por la Patagonia”

Jueves 19 de Agosto

20:30

Entrada Libre – Contribución Voluntaria

“Querida Mara, cartas de un viaje por la Patagonia”

Dirección: Carlos Echeverría.

Guión: Carlos Echeverría con textos de: Carlos Echeverría y Fernanda Alvarez.

Entrevista con Carlos Echeverría en DIMENSION DOCUMENTAL 10

BLOQUE 2 y 3

BUSCAN CON UN DOCUMENTAL CONTRIBUIR A LOS CONOCIMIENTOS DE LA CULTURA Y LOS PROBLEMAS QUE ACECHAN A LOS HABITANTES DE LA PATAGONIA ARGENTINAEntrevista en Pantalla Pinamar –
Carlos Echeverría dirige "Querida Mara: Cartas de un viaje por  la Patagonia"Carlos Echeverría nació en San Carlos de Bariloche, Río Negro, es decir, en la Patagonia argentina. Ello no es un dato menor, ya que buena parte de lo que impulsa su obra es adentrarse con su cámara en la desconocida realidad e Historia patagónica. Con “Querida Mara: Cartas de un viaje por la Patagonia”, que forma parte de la sección documental de la quinta edición de Pantalla Pinamar, expone ese anhelo de “contribuir a la cultura patagónica”, denunciando las precarias condiciones de trabajo a las que se ven sometidos un grupo de esquiladores del norte del país, que cada año viajan al sur para ganarse la vida en la temporada de esquila de ovejas.
Como parte de la “comparsa”, que consiste en un grupo que lleva mano de obra y herramientas para trabajar en diferentes campos en distintos lugares, los trabajadores soportan el frío, la desidia de los patrones de estancia, dormir a la intemperie y la separación de sus afectos, con el único objetivo de poder enviar un poco de dinero a su hogar para el bienestar de sus familias. Teniendo como hilo conductor las cartas que relata el director a un personaje ficticio, el film se adentra en el sur profundo para presentarnos la situación en los campos patagónicos.

– ¿Cómo entras en contacto con esta realidad en general, y con los personajes que se muestran en la película en particular?

La situación de los campos patagónicos y la esquila la conocía pero a fines de los 80, principios de los 90, yendo a una estancia cercana a Bariloche, me enteré de lo de las comparsas. Es decir, en muchas estancias empezaron a ahorrar en personal propio para hacer la esquila, y contrataban comparsas que ya tenían una larga tradición, especialmente en Santa Cruz, donde iban comparsas ya en los años 30 desde Buenos Aires.
Cuando me enteré que venían, antes en camión y después en colectivo, arrastrando la máquina de esquila, me pareció que era muy cinematográfico, muy interesante. Y a partir de ahí se me ocurrió rodar una película con la historia de ellos, pero también con las otras cosas que yo fui abordando, que es la situación interna en los campos patagónicos, y también de algunos hitos en la historia de la Patagonia.

– Precisamente, en paralelo a la historia de los esquiladores, se narran hitos de la Historia de los diferentes lugares en los que trabajan, ¿por qué decidiste añadir ese aspecto histórico?

Está muy extendido el tema de que la Patagonia es un lugar inhóspito que no tiene Historia. Y a mí me parece que todos los lugares tienen Historia. Basta con desensillar en un lugar y ponerse a hablar con la gente. Hay muchas historias, incluso algunas quedaron fuera por una cuestión del hilo dramático de la película. Y a mí me gusta no tener un solo plano narrativo. Si puedo agregar otros planos con los que pueda debatir el espectador, me parece más jugoso.

– Además de narrar la Historia del lugar, la realidad de los esquiladores se trabajó en dos planos, uno que es la denuncia social por la situación laboral de explotación, y el personal, con el padecimiento de ellos por estar lejos de sus familias…

Sí, y el origen de ellos. Incluso con la tradición medio de sindical, en el sentido de que los mesopotámicos tienen más experiencia, más intercambio de reclamos laborales y los pobladores del sur menos. Con la película trato de entrecruzar diversos planos porque los veo, los tengo delante, entonces no puedo sustraerme a una sola línea.

– La película está estructurada por medio de cartas que escribes a un personaje ficticio, Mara, ¿te inscribes dentro de esta nueva línea de documentalistas argentinos que buscan difuminar la línea que separa a la ficción del documental?

Creo que no es nuevo porque yo ya lo he visto hace décadas en otros lugares. Pero digamos que acá está apareciendo una línea que busca que no se diferencie la ficción del documental, y eso me parece muy interesante. Pero deja de parecerme interesante cuando es más una moda, y cuando el destinatario de la película es un círculo de amigos, o un círculo de amigos cineastas y no cualquier persona de la República. Porque entonces se vuelve medio dogmático. Mi idea era hacer una película como me gusta a mí, con escenas para el intercambio y el debate con la gente, e ir narrando y previendo lo que va ocurrir y filmarlo. Pero si veo que en algún momento me quedó un poco rengo para la comprensión de todos esos planos que vos me mencionabas, y para la comprensión de todos los espectadores, sin querer subestimarlos para nada, al contrario, entonces prefiero probar con todas las herramientas que tengo.

Hay un momento en que un contratista está arreglando cuestiones monetarias con los trabajadores, y queda claro que hay una intención de aprovecharse de ellos, lo cual le convierte en algo así como el “villano” de la historia. ¿Eso se dio naturalmente o tenía esa intención?

Se dio naturalmente. Pero me parece que se da por el lugar que le toca a él en el sistema. Porque él ha sido esquilador, él denuncia las mismas cosas que denuncia la película.
Cuando yo hablaba con él durante el rodaje, él me decía que las comodidades que ofrecen las estancias eran terribles, y los dueños de las estancias dicen que es por un par de semanas, y que por ese tiempo no van a construir una casa con duchas y esas cosas. Pero el tema es que ellos vuelven todos los años, así que podrían usarlo todos los años. Entonces, él termina siendo co-participe porque él termina arreglando los contratos y sabe a qué esquilar manda a qué estancia, y sabe con qué esquilador va a tener problemas por las comodidades en tal o cual lado. Él se queja de lo mismo pero sabe exactamente a dónde los manda. Hay otros a los que los manda a lugares mucho peores de los que se ven en la película.

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

Estoy trabajando en un nuevo proyecto que es una escisión de este. Es una película que se llama “El Maitén, libertad y tierra” y también reune varios planos narrativos. Están los grandes latifundios que en algún momento se vieron en manos de directorios con sede en Londres; está la historia de los ferrocarriles en la Patagonia, la historia de los desalojos y redesalojos a comunidades indígenas en el siglo XX, y la utilización a su vez de estos latifundios con sede en Londres de esa mano de obra.
Es la historia de un grupo de gente, de distintas personas que han vivido y trabajado en la Patagonia, que han luchado políticamente en contra de esto, con no pocas consecuencias para su vida y su trabajo. Tengo apoyo del Incaa, y ahora estoy buscando nuevos aportes.

¿Tu intención con tus películas es descubrir un poco de la historia patagónica que es tan desconocida para el resto del país?

En la historia hay una figura de ficción que es una mujer que vive en Camarones, y viaja hacia la zona cordillerana. Porque además de la Patagonia, mucha gente de la cordillera no conoce de la costa, y viceversa. Hay gente que no se mueve en toda su vida de sus lugares. Está todo bombardeado con la televisión desde Buenos Aires, algo en parte conocido y en parte desconocido. Y la Historia pasa por Buenos Aires y por la información de Buenos Aires. Yo veo que hay muchas historias interesantes, y lo mío es una búsqueda de contribución a esa cultura patagónica.

http://www.cinestel.com/43001/140101.html

Estreno en Cordoba “Querida Mara, cartas de un viaje por la Patagonia”

Jueves 12 – Invernadero

20.30 hs.

Invernadero, de Gonzalo Castro (Argentina, 2009, 92 min.)

El documental en cuestión // Sección Artistas en cuestión.

Gonzalo Castro sigue igual a sí mismo, con ese cine seudo naturalista y esa autoexigencia de estrenar una peli por Bafici, cual Woody Allen. El que va cambiando es su objeto. Así, Resfriada, la primera, era su película más personal, quizás porque era más difícil de encasillar, o porque costaba más adivinar (creer que se adivinaban) los límites entre realidad y ficción. En la segunda, Cocina, se iba acercando al documental al restringirse a una persona. E Invernadero ya podría ser tomada por el espectador distraído como “un documental sobre Mario Bellatin”. Encima Bellatin es un escritor relativamente famoso -todo es relativo-, y un tremendo personaje en sí mismo. Quiero decir: Bellatin no necesita de la película de Castro para ser un personaje.
Castro hace lo suyo: los encuadres a distancia media, los tiempos relajados, los canturreos, las mascotas, las maneras de seguir las conversaciones sin rumbo aparente. Esa forma oblicua de captar algo de la vida. Lo gracioso es que, tal como declara el mismo Castro, la película es ficción: la hija no es la hija, la asistente no es la asistente. Y, siguiendo esta línea, Mario Bellatin no es Mario Bellatin, sino una puesta en escena de un supuesto Mario Bellatin. Algo que, en el fondo, ya deberíamos saber: que todos somos puestas en escena. Y si no pregúntenle a Borges en “El otro”. Lo dicho, esa forma oblicua de captar algo de la vida. Como decía la fórmula mágica de Kerity, que algo sea inventado no quiere decir que no sea verdadero.
Algo que me gusta de las películas de Castro es que siento que no exigen nada: más bien ofrecen, ofrendan una cierta intimidad. Uno puede aburrirse, sí, o también puede agradecer la invitación. O un poco y un poco.

http://encerradosafuera.blogspot.com

Jueves 12 – Invernadero

el documental en cuestión…

Segunda muestra de Cineclubes de Cordoba.


Jueves 5 de agosto 20:30 hs.

Sección: Esteticas en cuestión.

Iraqi Short films, de Mauro Andrizzi

(Argentina, 2008, 94min)

El resto de la programación de la Segunda Muestra de Cineclubes de Cordoba. AQUÍ.

www.cineclubesdecordoba.wordpress.com

JUEVES CANTINA con INTROVA en vivo

http://www.myspace.com/introva

INTROVA: suma de ambiente electropsicodelico, sonidos acústicos, pop, folk-lore, rock, secuencias digitales y animadas, fotografía, video y súper 8; todo metido en una licuadora.

Mauro Andrizzi habla sobre Iraqui Short Films

el documental en cuestión…

El héroe negro de la cinematografia argentina…

En el marco de la Segunda Muestra organizada por Cineclubes de Córdoba: EL DOCUMENTAL EN CUESTIÓN.

El héroe negro de la cinematografia argentina.

Taller dictado por José Celestino Campusano.

El Jueves 5/8 de 11 a 14 hs y el Sabado 7/8 de 11 a 14 hs En Cineclub La Quimera. Teatro La Luna: Pasaje Escuti 913.

Costo por día $25 y el taller completo $40.

Más información AQUÍ.

El héroe negro de la cinematografia argentina…